En el presente curso escolar, estoy  realizando un curso sobre “Aprendizaje Cooperativo” en el Centro de Profesorado de la localidad en la que se encuentra mi centro educativo.

Es un curso para docentes de Educación Infantil y Primaria en el que nos enseñan como llevar a cabo dinámicas de cohesión con el alumnado antes de meternos de lleno dentro del mundo del aprendizaje cooperativo y como desarrollar estrategias de aprendizaje cooperativo en el aula una vez hayamos completado dichas técnicas de cohesión.

 ANTECEDENTES

La idea de “aprender cooperando” no es nueva y se ha aplicado a muchos y diferentes campos en la historia de la humanidad.

En muchas escuelas unitarias se practicaba desde hacía mucho tiempo una idea más o menos inicial de aprendizaje cooperativo: generalmente el alumnado de más edad enseñaba a los más pequeños o menos avanzados.

Ovejero (1990) recuerda que Commenius, pedagogo del siglo XVII creía firmemente que los estudiantes se beneficiaban tanto de enseñar a otros estudiantes como de ser enseñados por ellos.

En el siglo XVIII, Joseph Lancaster y Andrew Bell utilizaron en Inglaterra los grupos de aprendizaje cooperativo que más tarde exportaron a Estados Unidos. Esta tradición, en este último país, fue continuada por Francis Parker, que popularizó el aprendizaje cooperativo hasta el extremo de que se unieron al movimiento más de 30.000 profesores. John Dewey, por aquel entonces, introdujo el aprendizaje cooperativo como un elemento esencial de su modelo de instrucción democrática.

A finales de los años 30, en Estados Unidos, comenzó a predominar en las escuelas una estructura de aprendizaje ciertamente competitiva, con un exagerado énfasis en el aprendizaje individualista, olvidando casi totalmente el cooperativo que ocupaba un 7 % del tiempo escolar total.

Finalmente, hacia medianos de los años 70, también en EE.UU., resurge de nuevo el interés por el aprendizaje cooperativo, de la mano de los investigadores David y Roger Johnson y sus colaboradores en el Cooperative Learning Center de la Universidad de Minnesota; Elliott Aronson -creador de la famosa técnica de aprendizaje cooperativo conocida como “Jigsaw” (rompecabezas)- en la Universidad de Santa Cruz (California); y Robert Slavin, de la Johns Hopkins University.

DEFINICIÓN DE “APRENDIZAJE COOPERATIVO”

Tomado de Pere Pujolas (2009), podemos definir el aprendizaje cooperativo como “el uso didáctico de equipos reducidos de alumnos, generalmente de composición heterogénea en rendimiento y capacidad, aunque ocasionalmente pueden ser más homogéneos, utilizando una estructura de la actividad tal que asegure al máximo la participación equitativa (para que todos los miembros del equipo tengan las mismas oportunidades de participar) y se potencie al máximo la interacción simultánea entre ellos, con la finalidad de que todos los miembros de un equipo aprendan los contenidos escolares, cada uno hasta el máximo de sus posibilidades y aprendan, además, a trabajar en equipo”.

ELEMENTOS DEL APRENDIZAJE COOPERATIVO

Spencer Kagan considera que hay cuatro principios básicos que conforman los equipos cooperativos y que dan lugar al modelo simbolizado por el acrónimo PIES (aunque David y Roger Johnson mencionaban solamente dos):

  • Interdependencia positiva: Una tarea de grupo tiene interdependencia positiva cuando todos los miembros del grupo son necesarios para que la tarea pueda realizarse con éxito. En otras palabras, no es posible que uno de los miembros del grupo (o un subgrupo) realice la tarea por su cuenta, al margen del resto del grupo.
  • Responsabilidad individual y corresponsabilidad: Cada uno de los participantes de un grupo debe recibir retroalimentación relativa al propio progreso, al de los demás y al del grupo en su totalidad, de tal forma que el propio grupo se encuentre en condiciones de autoadministrarse ayudas pedagógicas entre sus componentes.
  • Participación igualitaria: Para garantizar la participación equitativa de todo el grupo es preciso aplicar técnicas que estructuren la actividad de tal manera que la participación sea real.
  • Interacción simultanea: Hace referencia al porcentaje de miembros de un equipo abiertamente comprometidos en su aprendizaje en un momento dado, interactuando a la vez, simultáneamente. En un equipo de cuatro miembros siempre habrá más interacción simultánea que en un equipo de cinco o de tres. Si el número de componentes de un equipo es impar (tres o cinco), es mucho más probable que haya alguno que, en un momento dado, no interaccione con otro y quede al margen de la actividad.

PROGRAMA CA/AC: COOPERAR PARA APRENDER, APRENDER A COOPERAR

El Programa CA / AC (Cooperar para Aprender / Aprender a Cooperar) está formado por un conjunto de actuaciones encaminadas a enseñar al alumnado a trabajar en equipo.

El grupo de trabajo del Centro de Innovación y Formación (CIFE) de la UVic-UCC sobre “Educación inclusiva, cooperación entre alumnos y colaboración entre profesores”, en estrecha relación con el GRAD, pone este Programa, a través de un proceso de formación / asesoramiento, a disposición del profesorado de Educación Infantil, Primaria y Secundaria para que tengan herramientas y recursos para cambiar su manera de enseñar y modifiquen la estructura de la actividad de sus clases, enseñando a su alumnado a trabajar en equipo.

Este programa se basa en la utilización de una forma de estructurar la actividad de aula en equipos reducidos de trabajo, en los que los estudiantes se ayudan unos a otros a aprender. Si queremos que nuestros estudiantes aprendan bien a trabajar en equipo, no sólo deben practicar trabajando en equipo en el aula sino que hemos de enseñarles a trabajar en equipo de forma cooperativa. Por lo tanto, debemos ayudarles a organizarse como equipo, a planificar su trabajo, a revisar el funcionamiento de su equipo de forma periódica y a establecer objetivos de mejora, para que, poco a poco, planificación tras planificación, sepan trabajar en equipo cada vez mejor.

Por otra parte, se hace imprescindible ir cohesionando el grupo de alumnos que queremos que trabajen de forma cooperativa, de manera que dejen de ser una simple “colectividad” de individuos y se convierta, cada vez más, en una “pequeña comunidad de aprendizaje” formada por personas que aprecian y se ayudan a aprender cada uno hasta el máximo de sus posibilidades.

Por todo ello, las actuaciones que el Programa CA / AC propone al profesorado están estructuradas en tres ámbitos de intervención:

  • Ámbito A: “La cohesión de grupo”.

Contiene actuaciones para “preparar el terreno” y predisponer a los alumnos a trabajar en equipo. En este ámbito, lo importante es conseguir que el alumnado tome conciencia de grupo y se convierta en una pequeña comunidad de aprendizaje. Algunas técnicas a utilizar en este ámbito:

-Para fomentar el debate y el consenso en la toma de decisiones podemos utilizar “El grupo nominal”, “Las dos columnas”, “La bola de nieve” y “Opiniones enfrentadas”.

-Para favorecer la interacción, el conocimiento mutuo y la distensión podemos usar “La pelota”, “Cadena de nombres”, “Dibujar la cara con las letras del nombre”, “Puzzles de adivinanzas, versos o refranes”, “La tela de araña”, “La silueta”, “La entrevista”, “La maleta”, “El blanco y la diana”; “Las páginas amarillas”, “Nos conocemos bien” o “Quien es quien”.

-Para facilitar la inclusión de algún compañero o compañera encontramos: “Red de apoyos”, “Círculo de amigos”, “Contratos de colaboración” o “Comisión de apoyos”.

-Para mostrar la importancia de trabajar en equipo: “Trabajo en equipo, ¿sí o no?”, “Mis profesiones favoritas”, “El equipo de Manuel”, “La tierra azul”, “El juego de la Nasa” o “Tengo que decidirme”.

-Para preparar y sensibilizar al alumnado para trabajar de forma cooperativa: “Mundo de colores” o “Cooperamos cuando…”.

  • Ámbito B: “El trabajo en equipo como recurso”. Contiene maneras diferentes de estructurar el trabajo en equipo de los alumnos, de manera que se asegure al máximo la participación equitativa de todos los miembros de un equipo y la interacción simultánea entre ellos. Las técnicas más destacadas:

-Estructuras cooperativas básicas: “Lectura compartida”, “Estructura 1-2-4”, “El folio giratorio”, “Parada de tres minutos”, “Lápices al centro”, “El juego de las palabras”.

-Estructuras cooperativas específicas: “El número”, “Números iguales juntos”, “Uno por todos”, “Mapa conceptual a cuatro bandas”, “Los cuatro sabios”, “El saco de dudas”, “Cadena de preguntas”, “Mejor entre todos”.

– Estructuras cooperativas derivadas: “El folio giratorio por parejas”, “Palabras compartidas”, “Palabra y dibujo”, “El álbum de cromos”, “La sustancia”.

-Técnicas cooperativas: “Técnica TAI”, “Tutoría entre iguales”, “El Rompecabezas”, “Grupos de Investigación”, “Técnica TGT”, “COOP-COOP”, “Equipos paralelos” y “Opiniones enfrentadas”.

  • Ámbito C: “El trabajo en equipo como contenido”. Contiene las actuaciones y las herramientas necesarias para enseñar de una forma sistemática a los alumnos a trabajar en equipo. Algunas técnicas en este ámbito:

-Para desarrollar habilidades sociales cooperativas: “Mundo de colores”, “Entrevista personal”, “Origami”, “Círculos rotos”, “El dibujante”, “El puente”, “Dinámica de los cubos” y “La estatua”.

-Para reforzar habilidades sociales cooperativas: “Cupones de ayuda mutua”, “Resumen encadenado” y “Síntesis guiada”.

-Elementos para la organización de los equipos: “El cuaderno de equipo” y “Los planes de euipo”.